Frankenstein: De amores, miedos y desigualdades

Hace casi 20 años alguien me enseño a ver de una forma muy distinta a este “monstruo” de la obra literaria escrita por una mujer, MARY SHELLEY , titulada “Frankenstein” y publicada como “ANÓNIMA”. (Pues en aquel momento el verbo “escribir” lo podían desarrollar solamente los hombres). Una novela que nace con la idea de historia fantasmal en donde su miedo está estrechamente ligado al sentimiento mismo del amor. Amor y muerte. En ese momento mi visión sobre el libro cambió y quedó grabado en mi mente hasta el día de hoy.

“De hecho pasó lo mismo con otro libro y personaje mítico, “Drácula”, la misma persona me explicó el porqué es una historia de amor, pero BRAM STOKER, (su autor) era hombre y este “escrito” es sobre mujeres transgresoras así que toca dejarlo hasta aquí y así, entre comillas”.

La historia de aquellos que hacen historia está marcada en un porcentaje muy alto por la familia en donde “toca nacer”. MARY SHELLEY no fue la excepción, hija de una filósofa y escritora “feminista”, de un padre novelista y periodista que la impulsaron a no desistir, a seguir su propia linea de vida como ella la concebía sin importar lo que su época dictara, sumándole a esto el hombre con el que se casó, (con todo y los pormenores de su vida sentimental), hicieron todo un conjunto de vivencias dando como resultado lo que Mary Shelley fue, una mujer que trasgredió lo que su época dictaba.

Empecé con ella, pero a través de la historia han existido centenares de mujeres que dieron la batalla por defender sus propias normas de vida en un momento de la historia donde hacerlo era casi una sentencia de muerte, fuera física o social, (quitándole el “casi”). Un momento donde “feminismo” con el significado que conocemos hoy en día no existía, de hecho la palabra como tal fue usaba por primera vez en un texto de medicina por un médico francés asociándola a “debilidad” propia de una enfermedad del hombre. Solo hasta 1992 la palabra “feminismo” toma el significado con él que la conocemos hoy en día, “Doctrina social que favorece a la mujer “.

Es decir que muchas de esas mujeres que lograron, GRACIAS a su “rebeldía”, educación, inteligencia y/o valentía cambiar a favor nuestro las normas y la mentalidad de una época, ni siquiera (en su mayoría) sabían que estaban siendo “feministas”, simplemente actuaban por una causa justa además de LÓGICA. Es, gracias a ellas que hoy en día podemos votar, podemos opinar “sin miedo” (lo pongo así entre comillas …), podemos manejar carro, podemos vestirnos como queramos (aunque todavía se nos culpe por la reacciones que ciertos “atuendos” generen), podemos trabajar, decidir sobre nuestro cuerpo, etc..

El camino en la historia sin lugar a dudas ha sido desigual para nosotras, y falta todavía. Pero me aterra la nueva generación de “feministas” esas que protestan de forma grotesca y que pareciera que la batalla por la igualdad de derechos se equiparara a la igual de sexos. Para mí es RIDÍCULO, porque somos géneros diferentes. O aquellas que la única bandera de lucha que tienen es la “victimización”, lo que nos pone de hecho otra vez del lado débil y menos favorecido, nos re-victimiza. Todo esto (en un sentir muy propio) es un ERROR. Pienso que todas estas mujeres “verracas”, que se merecen un lugar en la historia de esta humanidad y que NO TENDRÍAN QUE SER OLVIDADAS se deben estar revolcando en su tumba cada vez que sale una “nueva feminista” que lo único heroico que hace es creer que viéndose o actuando como un “macho”, o “demonizando” a todo el género masculino, (de esas hay MUCHAS), están generando un cambio favorecedor para las demás.

En la foto hay cuatro mujeres, COLOMBIANAS todas, que yo quise elegir por haber sido transgresoras cada una en su medio, en su momento y con sus herramientas. ELLAS entran en el grupo de las que no deben ser olvidadas, lastimosamente muchas son desconocidas para la gran mayoría. Por eso decidí pedirle a mi papá que acudiera a su don de dibujar y realizara un boceto de cada una, con una característica muy mía EL CUELLO LARGO.

EMILIA PARDO UMAÑA

BETSABÉ ESPINAL

DÉBORA ARANGO

POLICARPA SALAVARRIETA.

Hoy 25 de noviembre día contra la violencia de género, venga de donde venga, del hombre hacia la mujer o de la mujer hacia el hombre.

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