Islandia Magia. Parte II. Las luces del Norte.

Siguiendo con nuestro recorrido por esta isla nos dirigimos al norte con un solo propósito , ver la aurora boreal.
Como era verano, la situación debería ser planeada métricamente para lograr “cazarla”. Así tal cual tocaba hacer, como si estuviéramos Cazando… Cosa que en mi vida haría, solo para aclarar.

Manejando dirección norte a unas 5 horas de camino se llega a Akureyri la cuarta ciudad más poblada de Islandia.

Paseo por la ciudad de Akureyri.

Llegar allá es visualmente increíble gracias a sus paisajes.

Los caminos principales son buenos, los alternos sin embargo pueden quitar el aliento, estrechos, algunos no pavimentados que aparte llegan a ser temerarios debido a sus precipicios, pero en cualquier ruta su energía era la mejor; liberadora.
Durante todo ese tiempo de carretera escasamente dijimos un par de palabras, no había necesidad, lo que veíamos era más que suficiente, solamente la buena música nos hablaba.
Paramos en algún lugar a comer algo. Pizza y Coca-Cola fue nuestro almuerzo que pagamos como si hubiéramos comido en un restaurante a manteles ( hablo en equivalentes).
En aquel “comedero” de carretera perdido entre montañas y paisajes fotográficos había un hombre de unos 25 años tocando el piano.

Me acuerdo perfecto, amaba estar allá.

RECORRIENDO ISLANDIA…..

Islandia no es económico. Todo es básico menos sus precios.

Pero vale la pena cada corona (moneda islandesa) .

Aquí, hasta un dulce, se puede pagar con tarjeta. El efectivo no es necesario, porque está absolutamente bancarizada. Inclusive una multa de tránsito que nos puso un policía con cara de papá Noel, se pagó con tarjeta en el carro del policía, así de fácil, rápido y bastante caro.

La multa fue por exceso de velocidad, la cual iba subiendo el monto a pagar con cada kilómetro de más que nos hubiéramos pasado del estipulado en esa parte del camino.

Momento en que un policía nos detiene por exceso de velocidad.

En verano oscurece tarde, así que seguimos una aplicación que mi esposo tenía en su celular que nos indicaba las posibilidades de ver la aurora boreal y en donde. Recorrimos no sé cuánto tiempo, pasamos pueblitos casi fantasmas, las casas estaban ya apagadas, sus pobladores dormían, era bastante entrada la noche.

Hasta que PORFIN en una oscuridad absoluta, ABSOLUTA ES ABSOLUTA, en algún punto de aquella lejana geografía nos detuvimos y finalmente ella, tímida y tenue pero increíblemente hermosa se dejó ver.
Fue imposible fotografiarla, solo contábamos con las Camaras del celular así que los coloridos mágicos de estas luces del norte quedaron grabados en nuestra memoria.

Después de esta aventura “perseguidora” volvimos al Hotel. Ubicado al lado de una Iglesia la cual está en una pendiente al final de unas escaleras interminables. Es como si la hubieran puesto ahí para que todo el que la visite pague de una vez alguna penitencia.

Como ya escribí, aquí no hay cadenas hoteleras ni de lujo.

Algo que nos llamó la atención en sentido anecdótico fue que nuestra habitación en Akureyri era enorme y con un televisor miniatura. Muy diferente a la habitación del hotel en Reikiavik, diminuta pero con un televisor que ocupaba la mitad del cuarto…

La leyenda escrita en mi cuarto de hotel en Keikiavik

Es Islandia, son sus dimensiones….
Continuará….

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