Vivir bajo el sonido del mar …

Hace 13 años que vivo al lado del mar. Cartagena de Indias es una ciudad que me ha dado mucho (más que mucho), una ciudad en donde he echado raíces, (mis hijos nacieron aquí), una ciudad que al día de hoy sigo llamando mi hogar, ciudad que AMO vivir y que si algún día me tengo que mover a otro lugar recordaré y extrañaré. 

Todas la ciudades de todos los países tienen sus ventajas y desventajas, no son perfectas, no pueden ser perfectas por el simple hecho que fueron creadas y son gobernadas por personas, seres humanos imperfectos, porque esa es nuestra descripción más exacta y verdadera, SOMOS SERES IMPERFECTOS, así que de entrada no nos atrevamos a pedir paraísos que solo existen en los libros (y eso!!! ). 

Cartagena tiene sin duda problemas, infinidad de mejoras por procesar, sus gobernantes no han sido un ejemplo a seguir pero escribir de política no es lo mío y me aterra ese gremio. 

Uno vive en donde es feliz o por lo menos intentar serlo no es desafío…. Ese es mi pensamiento cuando oigo a las personas quejarse de la ciudad que habitan. Creo que si nos detenemos un momento a evaluar lo bueno de cada ciudad nos quejaríamos menos. (Esto va por mi también) Porque me he quejado infinidad de veces, del calor, de la deficiencia en ciertos servicios, de las “molestias” en temporada alta, de los precios elevados en productos, del olor que aveces sale, del ruido, de los gobernantes y un par de etcéteras más… 

Este fin de semana sin embargo, al lado del mar, en una playa prácticamente vacía a dos (2) minutos de mi casa, mis hijos, mi perrita Cuba, la compañía de amigos, un atardecer increíble, el sonido del mar y las aves amenizando el momento, para terminar prendiendo una fogata y asando mashmellows, ahí mismo y bajo ese escenario cualquier queja, cualquier comentario sobre el color del mar o de la arena, cualquier “PERO” cualquier “issue” queda resuelto o por lo menos pospuesto. 

Así es vivir aquí. Así de fácil y básico es pasar una tarde increíble. Así de sencillo es no buscar eso de lo que carece esta ciudad y agradecer TODO lo que su ubicación geografía nos da…..Y GRATIS. 

Cartagena es eso y mucho más. Es un destino turístico increíble que logra enamorar y una ciudad con calidad de vida para vivirla ….

En estas “entre lineas” agradezco a la vida y a mis decisiones haberme venido a vivir aquí. No me arrepiento, valoro lo que me ha dado incluyendo los momentos no tan claros y agradeceré poder seguir disfrutando de ella, sin embargo no me cierro nunca a la posibilidad que existe de algún día cambiar de lugar. Si eso pasa, sé qué a donde vaya miraré lo que naturalmente tenga la ciudad que ofrecer, buscaré lo necesario para omitir tanta queja y disfrutar más. Describiré otro plan, (de pronto no al lado del mar) pero igual de significativo… Al final, la conclusión del cuento la da uno…..

FIN 

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